Enfermedades virales prevenibles
El moquillo canino, la parvovirosis y la hepatitis infecciosa son enfermedades graves y muchas veces mortales. Atacan sobre todo a cachorros no vacunados.
La vacunación temprana y los refuerzos anuales son la protección más eficaz contra estos virus.
Enfermedades de la piel
Las alergias, la dermatitis y las infecciones por hongos o ácaros causan picazón, caída de pelo y enrojecimiento de la piel. El rascado excesivo empeora el cuadro.
El diagnóstico adecuado permite tratar la causa y no solo el síntoma, mejorando la calidad de vida del perro.
Enfermedades del corazón y las articulaciones
La enfermedad cardíaca crónica y la displasia de cadera son comunes, sobre todo en razas grandes y en adultos mayores. Tos, fatiga y rigidez al caminar son señales típicas.
Los chequeos veterinarios regulares permiten detectar estos problemas en etapas tempranas, cuando el tratamiento es más efectivo.
La importancia del control veterinario anual
Un examen clínico y exámenes de sangre anuales permiten detectar problemas de salud antes de que se manifiesten síntomas evidentes.
Muchas enfermedades caninas, detectadas a tiempo, se pueden controlar durante años manteniendo una buena calidad de vida.