Un carnívoro estricto
A diferencia de los perros, los gatos son carnívoros estrictos: su organismo requiere nutrientes que solo se encuentran en tejidos animales, como la taurina, que es esencial para el corazón y la vista.
Por eso, la base de su alimentación debe ser un alimento balanceado de buena calidad formulado para gatos, que garantice el aporte correcto de proteínas, vitaminas y minerales.
¿Alimento seco, húmedo o ambos?
Ambos tienen ventajas. El alimento húmedo aporta mayor hidratación, muy útil para la salud urinaria; el alimento seco es práctico y ayuda a la limpieza dental.
Una buena estrategia es combinar ambos siempre que se respeten las porciones diarias totales y que el alimento seco sea la base. Consulta a tu veterinario para ajustarlo a tu gato.
Porciones y rutina de comidas
Los gatos adultos suelen comer de 2 a 3 veces al día en horarios regulares. Es importante pesar o medir la ración según las indicaciones del envase y el peso ideal de tu gato.
Si notas que tu gato engorda o adelgaza, ajusta las porciones. El sobrepeso felino está asociado a diabetes, problemas articulares y enfermedades urinarias.
Agua fresca siempre disponible
Los gatos beben poco por naturaleza, lo que los predispone a problemas urinarios. Ofrécele agua fresca en varios puntos de la casa y considera una fuente de agua en movimiento, que suele animarlos a beber más.
Una alimentación adecuada sumada a buena hidratación y controles veterinarios regulares es la mejor receta para una vida felina larga y saludable.